in

Esta poblana cumplió 100 años, fue un desafío para la sociedad de su época y nunca se casó


¿Te imaginas ver el amanecer 36.500 veces? entonces para Trinidad Mendoza Juárez es una realidad, desde este 10 de enero celebra 100 años de vida. Cien años donde despertó para ver el cielo, donde suspiró, bailó, se divirtió, pero también trabajó por una vejez digna.

Trinidad Mendoza Juárez es una mujer admirable que celebra felizmente sus 100 años de vida. Un siglo que fue testigo de una vida marcada por la independencia y el trabajo. En entrevista con El Sol de Puebla, Trinidad compartió detalles de su vida, mostrando cómo fue forjando su propio camino a lo largo de los años.

Desde la juventud, Trinidad sentía pasión por el trabajo y la independencia. Decidió no casarse, una decisión valiente en su época, pero esta decisión no me hizo sentir sola. Por el contrario, su vida Estaba lleno de sobrinos a los que consideraba hijos, unidos por fuertes lazos familiares. que eran su mayor fuente de felicidad.

En su juventud, Trinidad se destacó como profesora de costura, aportando al mundo habilidades laborales que la hicieron valiosa en la comunidad. Su dedicación al trabajo no sólo le aseguró el sustento, sino que también la hizo sentir exitosa y orgullosa de sus logros.

“Desde niña me gustaba trabajar y tener dinero para ayudar a mi familia. Estudié, fui profesora de sastrería durante años en el centro escolar Niño Héroes de Chapultepec (CENCH) y la vida me fue bien cuando era joven. “Viajé, conocí y mis valores siempre han sido la unidad familiar, ayudarles”. comentó para este medio.

La independencia de Trinidad no se limitó al ámbito laboral, sino que también se reflejó en su amor por la danza. En una época en la que las mujeres tenían roles más tradicionales, Trinidad desafió las normas y disfrutó de la libertad. que encontró en el movimiento y la expresión a través de la danza.

Articulo Recomendado
Familias de Tlahuapan protestan tras no recibir financiamiento para la construcción de la carretera México-Puebla

“Me encantaba bailar y tirarme los quelites. Cuando pude me fui a la Ciudad de México a bailar en los pasillos. Empecé solo desde Puebla. Yo desafié a mi madre, porque en aquella época las madres eran más estrictas, pero yo quería vivir la vida al máximo. Nunca me he arrepentido de nada y estoy muy contento con mis decisiones. señaló.

El paso del tiempo, Trinidad se convirtió en un faro de inspiración para las siguientes generaciones de su casa. Su legado, además de la longevidad, radica en el valor del trabajo y la independencia. Sus sobrinos, a quienes considera sus propios hijos, heredan una valiosa lección: la importancia de la autonomía y el compromiso para construir una vida plena.


“Mis hijos son mis sobrinos, tengo muchos de ellos y ahora son ellos los que me cuidan. Éramos cinco hermanos y de ellos solo quedé yo, los vi partir de este mundo, pero sus hijos me siguen cuidando y yo los sigo viendo crecer. “Me gusta ver a mi familia unida, me da fuerzas para seguir en esta vida”. dividido.

En el centenario Trinidad Mendoza Juárez, su historia resuena como testimonio de fortaleza, determinación y amor familiar. En El Sol de Puebla celebramos la vida de esta mujer excepcional, cuyo legado perdurará a través de generaciones, recordándonos la importancia de vivir con pasión, trabajar con amor y valorar los vínculos familiares que trascienden el tiempo.

“Ya no oigo bien, tengo un aparato que me ayuda a oír, pero leo muy bien, leo El Sol de Puebla todos los días, me gusta informarme y hay un señor que me trae un periódico todos los días. . “Cuando deje esta vida, y sólo Dios sabe cuándo será, quiero que me recuerden por mi trabajo, por mi felicidad y por el hecho de que siempre me gustó leer periódicos”, Él concluyó.

Articulo Recomendado
Arzobispo de Puebla saldría tras operación médica sin complicaciones

En la jornada a la que asistió este medio, varios de sus familiares, como sobrinos, la despidieron Juan Mendoza López, Hilario Mendoza López, Obdulia Mendoza López, Leticia Mendoza López, Eva Silvia Galindo, Guadalupe Mendoza, Edgar Cribelli y Jesús Antonio.

También sus sobrinos nietos Gustavo Mayela Cribelli, Geovani Idali, Adrián Mendoza, sobrinas nietas Yolanda y Sofía. Como su enfermera, “Faby”.


Written by x0gwj

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

GIPHY App Key not set. Please check settings

Los Tiguerones: así es el grupo aliado del CJNG detrás de la toma de una televisora ​​en Ecuador

Los Tiguerones: así es el grupo aliado del CJNG detrás de la toma de una televisora ​​en Ecuador

Así es como las microinfidelidades pueden dañar tu relación

Así es como las microinfidelidades pueden dañar tu relación